La novela de la gran paradoja americana

Jorge Sanz Barajas

Joyce Carol Oates, la eterna candidata al Nobel que quizá no alcanzará jamás, la escritora capaz de escrutar como nadie la anatomía patológica de América, acaba de escribir quizá su mejor novela hasta hoy: Un libro de mártires norteamericanos. Se trata de una autora prolífica –más de cien títulos ya–, pero la envergadura de sus novelas dificulta su difusión. Con todo, estamos ante una de las grandes novelistas americanas: a la altura sin duda de Capote –que la odiaba–, de Updike, Roth, Delillo o Pinchon. De Joyce Carol Oates nos atrae que no se esconde ante los retos morales, pero sobre todo que es capaz de situarnos en todas las psicologías del complejo arco político norteamericano. Juega siempre con extrema habilidad, escondiendo sus armas hasta dejarnos en la orilla de la contradicción, allí donde nuestros principios son más endebles. Sus novelas, con todo, son mastodónticas: les sobra quizá un centenar de páginas, pero el oficio con que sostiene la tensión es suficiente para que el lector no repare en una cierta sensación de apagón imaginativo.

Lo sentimos. El artículo completo sólo está disponible para suscriptores

 

Utilizamos cookies propias y de terceros con el fin de mejorar la experiencia del usuario. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Ver política de cookies.