Maleficio centroeuropeo

Fátima Uríbarri

El barón Gottfried Adalbert von Yocsh no ha podido olvidar los hechos. Se lo cuenta al lector desde la primera página en un texto calificado como ‘Prólogo en lugar de un epílogo’. Lo que sucedió es la muerte inesperada de un buen amigo suyo y la inmediata sospecha de haberlo asesinado que cayó sobre él. Una situación difícil. El maestro del juicio final comienza con esta recapitulación realizada por el protagonista. Es fácil poner cara y cuerpo al barón von Yocsh cuando recuerda los hechos que tanto quebranto le proporcionaron. Lo visualizamos sentado en el gabinete de su casa vienesa, dando bocanadas a su pipa mientras lee en la prensa “los consabidos artículos en torno a la cuestión de los Balcanes”. Estamos en 1909, ya bulle la olla política que después estallará y provocará el arranque de la I Guerra Mundial. La novela, sin embargo, se publicó en 1923, cuando su autor, Leo Perutz, era un escritor en ascenso: fue muy popular en los años 20 y 30 del siglo xx.

Lo sentimos. El artículo completo sólo está disponible para suscriptores

 

Utilizamos cookies propias y de terceros con el fin de mejorar la experiencia del usuario. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Ver política de cookies.